CRÓNICA DE UNA MUERTE
ANUNCIADA
REFLEXIONES
SOBRE EL TEXTO
Crónica de una
muerte anunciada se publicó en 1981, y representa según el
autor una unión entre periodismo y literatura. La acción parece
tener una base real, pues en Sucre (Colombia) se documentan hechos
similares a los desarrollados en la obra.
El argumento es el
siguiente: se cuenta la historia del asesinato de Santiago Nasar el
día en que se preparaba para recibir al obispo. La noche anterior
había estado en la fiesta de bodas de Ángela Vicario y Bayardo San
Román. Después de celebrado el matrimonio, en su noche de bodas, el
novio se dio cuenta de que no era virgen y devolvió a Ángela a casa
con sus padres. Allí se encontraban sus hermanos, quienes
preguntaron quién había sido el causante de su deshonra, a lo que
ella respondió “Santiago Nasar”. Los hermanos preparan la
venganza, cogen los cuchillos
y buscan a Santiago Nasar
para matarlo.
Crónica de una muerte
anunciada centra su argumento en un asesinato, el de Santiago
Nasar, por honor. Este es sin duda uno de los temas
fundamentales de la obra. Bayardo San Román, al descubrir que su
esposa Ángela Vicario no es virgen, la devuelve a su casa después
de golpearla, y los hermanos planean la venganza del causante de la
deshonra, que supuestamente es Santiago Nasar. Los asesinos, al ser
interrogados, insisten en su inocencia, “fue un asunto de honor”.
De la misma manera, el abogado sustenta la defensa del homicidio
basándose también en que el honor debe justificar la acción
sangrienta.
El autor destaca que la
única forma de lavar la deshonra es la venganza sangrienta, idea
ya presente en la tradición del teatro clásico español de Lope de
Vega o Calderón de la Barca. Además, en la obra existen otras
referencias a la trasnochada idea del honor basada en las
apariencias externas: Bayardo conquista a la familia de
Ángela con regalos y no se apiada del viudo Xius y le compra la
casa. Por otra parte, la madre de Ángela, Pura Vicario, tapa las
heridas de su hija y la viste de rojo para que no creyeran que
guardaba luto.
En relación con este
tema se encuentra la visión de la sociedad recreada por
García Márquez, en la que predomina la moral conservadora,
los tabúes, la religiosidad y el apego a las tradiciones
típicas del ambiente rural en el que se desarrolla la novela,
como la costumbre del luto, el cortejo entre los novios
(aunque en la novela el noviazgo duró menos de lo habitual, tan solo
cuatro meses), la actividad comercial, etc.
Otros motivos temáticos
son la muerte y la fatalidad. Con respecto al primero, la
muerte, el título ya apunta a su función esencial en la trama.
Además, al comienzo y al final de la obra se reiteran estas palabras
“El día en que lo iban a matar...”, “que me mataron, niña
Wene”. La muerte viene anunciada por una serie de presagios, como
el sueño de Nasar, que no es considerado como una premonición
fatal por la madre de Nasar, o bien todas las casualidades que
impiden la salvación de Santiago. Así, todos los habitantes
conocían las intenciones de los Vicario (“nunca hubo una muerte
tan anunciada”), puesto que los hermanos habían informado de sus
propósitos a todos los
que se encontraban. Pero
el cúmulo de fatalidades (Nasar sale por la puerta que no solía
utilizar, no ven la carta que anuncia su muerte, etc) rodea al
personaje. A propósito del destino se dice en la novela “La
fatalidad nos hace invisibles”. En este sentido, la obra tiene
semejanzas con la tragedia clásica, y además la muerte del
protagonista se describe como si se tratase de una ceremonia de
sacrificio.
Es ésta una obra de
contrastes, rasgo esencial del realismo mágico. Así, en ella
conviven las convenciones morales y religiosas con la sexualidad y
el vitalismo desaforado. Por ejemplo, existen numerosas
situaciones y símbolos que crean un clima de religiosidad y en
ocasiones apuntan al carácter sobrenatural de Santiago Nasar. Así,
el color de su vestimenta recuerda la túnica de Jesús; la visita
del obispo el día del crimen; los nombres de los personajes, muchos
de ellos de resonancias bíblicas (Pedro, Pablo, Santiago,
Poncio...). Además, se destaca que Nasar no derramaba sangre, a
pesar de todas las cuchilladas recibidas por los agresores.
Por otro lado, en la
novela se destacan las pasiones amorosas, otro motivo que
recorre la producción de García Márquez. La sexualidad está
presente en el personaje de Mª Alejandra Cervantes y en las
referencias a las “presas” de Nasar.
Asimismo, Ángela con el
tiempo se enamora de Bayardo, y le escribe cartas durante
diecisiete años hasta
que él vuelve. Escribe el autor: “descubrió entonces que el odio
y el amor son pasiones recíprocas”.
En definitiva, García
Márquez retrata en Crónica de una muerte anunciada un mundo
situado entre el mito y la realidad, y hace un recorrido por una
sociedad con todos sus contrastes, convencionalismos, tradiciones y
costumbres, miserias y grandezas.
ESTILO
En
la novela el lenguaje es sencillo y directo, aunque cargado de
cierto simbolismo y fuerte dramatismo. En cada línea, el autor
transmite al lector un sinfín de sensaciones. El humor es
otro de sus rasgos característicos, que la otra dimensión a la
línea trágica de la obra, y en ocasiones aparece mezclado con la
ironía. Por ejemplo, cuando le practican la autopsia a
Santiago Nasar, se descubre que la masa encefálica pesaba más de lo
normal, y fue catalogado como inteligente y de “porvenir
brillante”.
Además,
se le ve una lesión en el hígado, con lo cual, “de todos modos le
quedaban
muy
pocos años de vida”. En ese episodio de la autopsia se dice que
fue llevada a cabo por un cura, obligado a hacerla en “ausencia del
doctor”. Otros momentos humorísticos son cuando encuentran una
medalla que Santiago Nasar se había tragado a la edad de cuatro años
o los fragmentos en que se ridiculiza a los gemelos Vicario en el
calabozo (“hasta entonces había desbordado dos veces la letrina
portátil)...
A
veces se roza lo absurdo y grotesco, incluso el esperpento, en el
crimen de Santiago Nasar; Pedro Vicario, dice, refiriéndose a la
víctima, “me pareció que se estaba riendo”. Nasar se ríe de
sus asesinos mientras éstos le asestan cuchilladas y golpes, y
después se dirige, con sus vísceras en la mano, hacia la casa
vecina, donde desayunaban, y les dice con una sonrisa, “que me
mataron, niña Wene”.
Para
intensificar el tono de violencia se utiliza con frecuencia la
hipérbole y la reiteración continua de elementos temáticos
y formales (“lo están buscando para matarlo”). Asimismo, en la
obra es constante la gradación ascendente o descendente del clima de
la acción, que avanza y retrocede para mantener expectante la
atención del lector. Por lo que se refiere a la exageración, existe
una tendencia a lo hiperbólico y desmesurado, como se advierte en
determinados pasajes de la obra (la autopsia, o bien el final,
cuando Santiago Nasar, después de ser “crucificado” a
cuchilladas camina con las vísceras en la mano).
En
este pueblo se unen los hechos cotidianos con lo fantástico, lo
exagerado o lo maravilloso, técnica conocida como “realismo
mágico”.
Por
su relación con la crónica o con el testimonio de diversos
personajes, existe una minuciosidad por parte del narrador que lo
lleva al detallismo descriptivo (se indican con precisión las horas
y los minutos, las técnicas de lavar los cuchillos por parte de los
asesinos...).
Narración
y descripción son los modos narrativos o formas de
presentación del universo de ficción de la novela. La
conversación, el diálogo (que traslada el nivel de expresión oral
entre personajes) no tienes tanta importancia y aparecen de modo
fragmentario. En cuanto a la descripción, destaca la descripción
visual con mezcla de elementos estáticos y dinámicos (“desde que
asomó por la ventana del automóvil...”: llegada de los padres de
San Román); descripción paisajística, cromático-poética (“La
luna estaba en el centro del cielo...”: cuando Santiago señala el
alma en pena de un barco negrero);pasaje narrativo descriptivo con
diálogo y acotación del narrador (“..le asestó un segundo golpe
casi en el mismo lugar. «Lo raro es que el cuchillo volvía a salir
limpio», declaró Pedro Vicario al instructor”)
CULPABILIDAD
DE NASAR
Nasar
pertenece a la comunidad árabe, es de estatus social elevado,
mujeriego, alegre, inteligente ¿Son éstos suficientes motivos para
querer que Santiago Nasar muera? ¿Envidia por su posición social?
¿Cierto brote de racismo o xenofobia por no pertenecer a la misma
raza que la mayoría de la gente del pueblo? ¿Rencor porque muchas
mujeres le han amado o deseado y no siempre han sido correspondidas?
¿Desprecio porque es un hijo único totalmente protegido por su
madre? El misterio no se desvela a lo largo de la novela.
Está
ahí latente, y solo una persona sabe la verdad: Ángela Vicario,
pero se la llevará a la tumba .
Nadie
parece creer totalmente que él sea culpable, nadie parece
entenderlo, nadie quiere afirmarlo con seguridad y sin embargo nadie
es capaz de prevenirlo porque dan por sentado que esa muerte debe
hacerse realidad.
¿Cómo
es posible que si ha cometido un delito de honra esté tan tranquilo
al día siguiente, con ánimo de continuar divirtiéndose?
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